Diagnóstico del déficit de hierro

Impacto del déficit de hierro

El hierro es necesario para una buena salud mental y física, para mantener los niveles de energía y asegurar un sistema inmunológico saludable. Sin suficiente hierro, los pacientes pueden sentirse agotados, letárgicos y apáticos, además de poder sufrir otros síntomas que ponen de relieve los diversos efectos sistémicos de esta dolencia.
La medición de los niveles de hierro en la sangre puede servir para confirmar si un paciente sufre déficit de hierro.
Si es necesario, los niveles de hierro de los pacientes se pueden aumentar con una dieta rica en este nutriente, suplementos por vía oral o intravenosa.

Fatiga y Cansancio

Muchas enfermedades y los factores de estilo de vida pueden afectar el equilibrio de la demanda y el suministro de hierro en el organismo. Algunas causas son la pérdida de sangre, la mala absorción de hierro, la desnutrición, o el aumento de las necesidades.
Estas patologías incluyen la insuficiencia cardíaca crónica, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad celíaca, cirugía bariátrica, enfermedad renal crónica, el cáncer y la artritis reumatoide.

Otros síntomas del déficit de hierro

El embarazo supone una enorme demanda de las reservas de hierro en una mujer y de requisitos dietéticos, que a menudo no se cumplen. Esto lleva a que un 25% de los embarazos en los países occidentales sufran anemia por déficit de hierro.
La anemia por déficit de hierro durante el embarazo puede dar como resultado un bajo peso al nacer o un nacimiento prematuro, además de aumentar el riesgo de anemia por déficit de hierro en el posparto y en el recién nacido.
El déficit de hierro en las primeras etapas del desarrollo del cerebro en el niño puede conducir a disfunción neurocognitiva, mientras que la anemia ferropénica postparto tiene varias consecuencias para la madre, entre ellas el aumento del riesgo de depresión posparto y el síndrome de leche insuficiente.

Pruebas de laboratorio para el diagnóstico del déficit de hierro

Existen muchas patologías y factores que conducen a un mayor riesgo de déficit de hierro. Como resultado, la gestión de déficit de hierro y anemia es un reto que afecta a muchas especialidades médicas diferentes. Estas incluyen cardiología, gastroenterología, nefrología, oncología, obstetricia y ginecología.

Opciones de tratamiento

Si los síntomas del paciente y los resultados del análisis de sangre confirman que tiene déficit de hierro, hay varias opciones de tratamiento que están disponibles para ayudar a mejorar sus síntomas y su calidad de vida.