Gastroenterología

Hay varias condiciones y patologías gastrointestinales que conducen a un mayor riesgo de déficit de hierro. La absorción del hierro de la dieta se produce principalmente en el duodeno y en las primeras porciones del yeyuno, por lo que una disfunción de estas zonas puede dar lugar a mala absorción de hierro y su déficit. Además, el tracto gastrointestinal es también un sitio común de pérdida crónica de sangre, lo que puede agotar las reservas de hierro del cuerpo.
Patologías gastrointestinales que conducen a un mayor riesgo de déficit de hierro son las úlceras de estómago, cáncer gastrointestinal, y el uso crónico de fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), así como la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), la enfermeda celíaca y la cirugía bariátrica.15

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) se refiere a colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn, dos condiciones autoinmunes que causan la inflamación del tracto gastrointestinal. 
Un síntoma importante de la EII es la hemorragia intestinal, lo que puede dar lugar bien a una pérdida de sangre oculta en los pacientes con enfermedad de Crohn, o a un sangrado rectal visible o a sangre junto con las heces en la colitis ulcerosa.5

El déficit de hierro en la EII también puede ser resultado de una inflamación en el duodeno y primera parte de yeyuno, ya que puede reducir la absorción de hierro de los alimentos, así como de la ingesta de suplementos de hierro oral6. Para agravar este reto clínico, los pacientes con EII pueden evitar ciertos alimentos ricos en hierro, tales como verduras de hoja verde, si se sabe que aumentan los síntomas.6

Múltiples estudios han demostrado que entre el 36% y el 76% de las personas con EII desarrollan anemia por déficit de hierro.7,8

La enfermedad celíaca causa inflamación crónica en el intestino delgado cuando se toma gluten, lo que da lugar a una atrofia de las vellosidades y el aplanamiento de la mucosa intestinal.1 Esto puede reducir la absorción de hierro y otros nutrientes de la dieta,2 y también puede conducir a la pérdida de sangre del tracto gastrointestinal.3

La prevalencia de la anemia por déficit de hierro para las personas con enfermedad celíaca es de aproximadamente del 10% al 15%.4

La cirugía bariátrica incluye la banda gástrica, bypass gástrico, derivación biliopancreática y la interrupción duodenal.9 Los procedimientos de bypass gástrico también pueden causar problemas de absorción de hierro mediante la exclusión de las zonas intestinales en las que se produce de forma natural dicha absorción.11 Además, algunos pacientes pueden reducir la ingesta de algunos alimentos ricos en hierro, especialmente la carne roja, debido a que ya no son capaces de tolerarla.10

El 50% de las personas que se han sometido a cirugía bariátrica tienen déficit de hierro en el año siguiente a la cirugía. Esto se eleva a un máximo de 62% en un periodo de 4 a 12 años después de la cirugía.12
 

El tratamiento del déficit de hierro en la EII


El déficit de hierro se asocia con la fatiga, así como con otros síntomas tales como pérdida de cabello y síndrome de piernas inquietas. Cuando el déficit de hierro progresa a anemia, los síntomas adicionales pueden incluir una reducción en el rendimiento físico, dolor de cabeza, mareos, taquicardia y disnea.13

Con el fin de ayudar a modificar estos síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes con EII, la suplementación con hierro debe ser considerada en todos los pacientes con déficit de este nutriente e iniciado en aquellos en los que las concentraciones de hemoglobina caen por debajo de lo normal.14

Tanto el hierro por vía oral como por vía intravenosa pueden ser opciones válidas. La opción de tratamiento depende de la gravedad y la causa de la anemia por défict de hierro, así como otros factores del paciente.14

El déficit de hierro es, a menudo, un problema recurrente en pacientes con enfermedades gastrointestinales, lo que requiere una atención continua y el seguimiento por gastroenterólogos.