La diferencia entre la fatiga y el cansancio cotidiano

La fatiga es una consulta común realizada a los especialistas de atención primaria, tanto por la población en general como por personas con ciertas enfermedades crónicas como la insuficiencia cardíaca crónica,1 enfermedad renal crónica,2 enfermedad celíaca3 y la enfermedad inflamatoria intestinal (EII).4 Los estudios realizados en el Reino Unido y en EE.UU. encontraron que hasta un 24% de los individuos consideraron la fatiga como una dificultad importante en un entorno de atención primaria.5 En un estudio en 220 ​​pacientes, la fatiga ha demostrado ser hasta tres veces más sufrida por las mujeres que por los hombres.6

Es importante distinguir entre el cansancio cotidiano, que puede ser controlado, y la fatiga, que puede tener un impacto grave y continuo en la calidad de vida de una persona.

El cansancio cotidiano es a corto plazo, y generalmente se resuelve con más ejercicio, descanso y/o dormir.7 Puede ser causado por:

  • Falta o exceso de ejercicio.5,7–9
  • La falta de sueño.10
  • El exceso de cafeína11 o el consumo de alcohol.12
  • Resfriados o gripe.7

Por el contrario, la fatiga es más grave, y puede afectar el bienestar físico, emocional, social y económico del paciente. La fatiga se caracteriza por presentarse a largo plazo y por un agotamiento que se produce sin gran esfuerzo físico.13 Los pacientes pueden describir la fatiga como una sensación de agotamiento, apatía o mal humor, y también se puede asociar con una disminución del rendimiento en el trabajo o una mayor dificultad para realizar las tareas diarias más rutinarias.14

La fatiga es un síntoma complejo, ya que puede ser causada por muchas condiciones subyacentes, incluyendo:

  • El déficit de hierro, con o sin anemia.15
  • La anemia debido a otras causas, como los niveles bajos de vitamina B12 o ácido fólico.16
  • Condiciones hormonales como el hipotiroidismo y la diabetes.17
  • El síndrome de fatiga crónica, también llamado encefalomielitis miálgica (ME).5
  • Depresión5,18 y problemas de sueño.17
  • La sobrecarga de hierro, conocida como hemocromatosis.19

Debido a esto, es importante que los médicos investiguen la causa subyacente de la fatiga, por ejemplo mediante la realización de análisis de sangre para comprobar si el paciente padece déficit de hierro.
 

 

¿Cómo se puede medir la fatiga?


El uso de los cuestionarios de fatiga clínicamente verificados pueden permitir a los médicos determinar el nivel de fatiga de un paciente.

La escala FACIT-F es un ejemplo de cuestionario de diagnóstico para la fatiga, que ha sido validado en varias poblaciones de pacientes, incluyendo la población en general. La escala FACIT-F calcula su nivel de fatiga y el impacto en su vida basándose en los últimos siete días vividos por el paciente. Se compone de 13 preguntas y entre 2 y 3 minutos el paciente lo puede completetar. Otras opciones de formato corto para evaluar la fatiga incluyen el cuestionario de la fatiga Breve21 y la Escala de Impacto Diaria.22 Por otra parte, también están disponibles otras opciones de cuestionarios demás extensos. 

 

Se puede utilizar la Encuesta sobre la fatiga de irondeficiency.com (link), basada en la escala FACIT-F para registrar los niveles de fatiga de sus pacientes.