Opciones de tratamiento

Si los síntomas del paciente y los resultados del análisis de sangre confirman que tiene déficit de hierro, hay varias opciones de tratamiento que están disponibles para ayudar a mejorar sus síntomas y su calidad de vida.

Una opción de tratamiento no farmacológico es educar al paciente sobre cómo aumentar la ingesta de hierro en su dieta. Esto puede incluir animarlos a comer más alimentos ricos en hierro, como las ostras, carnes rojas, hígado, cereales enriquecidos con hierro y verduras de hoja verde.1 Además, es importante recomendar a los pacientes  que consuman vitamina C, ya que facilitan la absorción del hierro. El té1, el café2 y los alimentos ricos en calcio2 inhiben la absorción de hierro, por lo que lo mejor es que no se consuman al mismo tiempo que los alimentos ricos en hierro.2 

La siguiente tabla proporciona ejemplos de fuentes de hierro en la dieta y los alimentos que ayudan  o dificultan la absorción de hierro.

 

Fuentes de hierro animal4 Fuentes de hierro vegetal5
Ostras Soja
Almejas Lentejas
Carne Roja Alubias
Hígado Tofu
Pavo o pollo Espinacas
Pescado Melaza
  Fruta deshidratada
  Cereales
  Legumbres
Alimentos que ayudan a la absorción de hierro Alimentos que dificultan la absorción de hierro
Carne / fuentes de hierro hemo3 Té y las infusiones de hierbas en general9
La vitamina C por ejemplo, frutas cítricas8 Café7
  Leche7

*El calcio, como el que se encuentra en la leche y los productos lácteos, puede afectar negativamente a la absorción del hierro hemo y hierro no hemo, a diferencia de otros inhibidores que solo afectan a la absorción del hierro no hemo.6

Si el paciente tiene enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal (EII), o ha tenido cirugía gástrica, cabe imaginar que necesiten asesoramiento nutricional para informarles de los alimentos más adecuados para ellos a la hora de aumentar su ingesta de hierro.

Si el paciente requiere más hierro de lo que es capaz de ingerir o absorber de sus alimentos, se pueden prescribir tratamientos con suplementos de hierro.

Estos incluyen:

  • Suplementos de hierro por vía oral.1
  • Hierro intravenoso.7
  • Transfusión de sangre.8–11

Ciertas opciones de tratamiento pueden ser más adecuadas para un paciente en particular que otras, dependiendo de su nivel de déficit de hierro y si tienen alguna otra condición médica. 

Por ejemplo, si el paciente sufre déficit de hierro porque ha seguido una dieta restrictiva, los suplementos de hierro por vía oral pueden ser suficientes para solucionar su carencia.12

Si el paciente tiene una patología que conduce a la mala absorción de nutrientes, como por ejemplo la enfermedad celíaca o la EII, o si han sido operados de cirugía bariátrica. Los preparados de hierro por vía oral puede no ser bien tolerados o poco eficientes. De manera alternativa, se debería tener en cuenta el hierro intravenoso.13,14 El  tiempo requerido para que los niveles de hierro y los síntomas del paciente mejoren puede variar según el tratamiento prescrito.11,15

Es importante hacer un seguimiento de los pacientes para asegurarse de que sus niveles de hierro mejoran. La adherencia al tratamiento con hierro oral es un problema frecuente. 

Los efectos secundarios gastrointestinales tales como dolor abdominal, náuseas, vómitos, cambios en la consistencia de las deposiciones o heces negras16 pueden reducir la adherencia del paciente al tomar su medicación.